Fertilizante biol: qué es, cómo hacerlo y beneficios clave

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Fertilizante biol

El fertilizante biol es un abono orgánico líquido de origen natural que está revolucionando la agricultura sostenible. Elaborado a partir de estiércol, agua, melaza y materiales vegetales, el biol no solo nutre las plantas, sino que regenera el suelo, estimula la microbiología y reduce la dependencia de insumos químicos. Su fácil preparación, bajo costo y alto impacto lo han convertido en una herramienta clave para pequeños y medianos productores, promotores agroecológicos y agricultores familiares.

En este blog profesional te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre el fertilizante biol: qué es, cuáles son sus componentes, cómo se elabora paso a paso, para qué sirve, cómo aplicarlo y por qué deberías integrarlo en tu sistema de producción. Además, abordaremos sus ventajas frente a los fertilizantes químicos, sus aplicaciones por cultivo y responderemos las preguntas más frecuentes para que tomes decisiones informadas.

¿Qué es el fertilizante biol?

El fertilizante biol es un biofermento líquido elaborado a partir de la fermentación anaerobia (sin oxígeno) de materia orgánica como estiércol fresco, restos de vegetales, melaza o panela, agua y en algunos casos activadores biológicos como levadura o suero.

Durante el proceso de fermentación, se activan millones de microorganismos beneficiosos que descomponen los compuestos orgánicos y liberan nutrientes esenciales para las plantas, como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y otros micronutrientes. Al mismo tiempo, se generan sustancias bioestimulantes como enzimas, hormonas naturales y ácidos orgánicos que mejoran el desarrollo vegetal.

Es un producto 100% natural, no tóxico, biodegradable y compatible con sistemas de producción orgánica y agroecológica. Se aplica vía foliar o al suelo y actúa como fertilizante, bioestimulante y regenerador de suelos.

Beneficios del fertilizante biol

El fertilizante biol destaca por ser una alternativa eficaz, económica y sostenible frente a los fertilizantes convencionales. Su aplicación frecuente en sistemas agrícolas mejora notablemente la salud del suelo, el desarrollo vegetal y la eficiencia productiva, siendo una herramienta clave en la transición hacia modelos agroecológicos. A continuación, se detallan sus principales beneficios desde un enfoque técnico y práctico:

1. Mejora integral de la fertilidad del suelo

El fertilizante biol aporta una elevada carga de microorganismos beneficiosos, esenciales para reactivar los procesos biológicos del suelo. Al incluir bacterias fijadoras de nitrógeno, solubilizadoras de fósforo y degradadoras de materia orgánica, el biol estimula la mineralización de nutrientes, mejora la estructura física del suelo y favorece una mayor retención de agua y aireación. Además, el aporte de materia orgánica líquida incrementa el contenido de carbono y contribuye a la regeneración de suelos empobrecidos o erosionados.

2. Estimulación fisiológica del crecimiento vegetal

Uno de los atributos más valiosos del fertilizante biol es la presencia natural de fitohormonas (auxinas, giberelinas, citoquininas) producidas durante la fermentación. Estas hormonas promueven el crecimiento radicular, el alargamiento de tallos, la expansión foliar y una floración más uniforme. También contiene enzimas activadoras del metabolismo vegetal, lo que se traduce en plantas más vigorosas, eficientes en la fotosíntesis y con mayor tolerancia al estrés hídrico o térmico.

3. Reducción del uso de fertilizantes químicos

El biol actúa como fuente multinutriente, proporcionando nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y micronutrientes en forma disponible. Gracias a su uso regular, se puede disminuir parcial o totalmente la necesidad de fertilizantes químicos, especialmente en cultivos hortícolas, frutales y café. Esta reducción representa un ahorro directo en los costos de producción y una menor contaminación del suelo y fuentes hídricas.

4. Control biológico de enfermedades y plagas

Durante su fermentación, el fertilizante biol genera compuestos antimicrobianos (como ácidos orgánicos, alcoholes, peróxidos) y una población diversa de microorganismos que actúan como antagonistas naturales frente a hongos patógenos, bacterias y nematodos. Su aplicación foliar o al suelo crea un ambiente microbiológico competitivo que dificulta el establecimiento de organismos dañinos, reduciendo la dependencia de fungicidas e insecticidas sintéticos.

5. Incremento del rendimiento y calidad de los cultivos

Diversas investigaciones y experiencias de campo demuestran que el uso de fertilizante biol, aplicado en dosis y frecuencias adecuadas, aumenta los rendimientos hasta en un 15–30% según el tipo de cultivo y manejo. Además, los productos cosechados presentan mejores características organolépticas y nutricionales: frutas más dulces, hortalizas más crujientes, y menor contenido de residuos químicos, lo cual mejora su aceptación en mercados locales y orgánicos.

6. Producción económica, local y autosuficiente

Uno de los grandes atractivos del fertilizante biol es que puede elaborarse en la propia finca utilizando materiales disponibles: estiércol fresco, restos vegetales, melaza y agua. Esto permite a los productores reducir la dependencia de insumos externos, fortalecer la economía circular rural y acceder a una fuente continua de fertilizante con un costo de producción muy bajo. Su preparación también promueve la autonomía técnica del agricultor y su capacitación en prácticas sustentables.

7. Contribución a la sostenibilidad agroambiental

El fertilizante biol se alinea plenamente con los principios de la agricultura sostenible. Al mejorar la fertilidad natural del suelo, reducir el uso de agroquímicos y promover la biodiversidad microbiológica, se minimiza el impacto ambiental del sistema agrícola. Su uso regular favorece la mitigación del cambio climático al secuestrar carbono en el suelo, disminuir las emisiones asociadas a fertilizantes nitrogenados industriales y proteger las fuentes de agua de la contaminación por lixiviados.

Ingredientes del fertilizante biol

La eficacia del fertilizante biol depende en gran medida de la calidad, proporción y frescura de sus ingredientes. Cada componente cumple un rol específico en el proceso de fermentación anaeróbica y en la liberación de nutrientes y bioestimulantes. La correcta selección y preparación de estos elementos garantizará un biol activo, nutritivo y microbiológicamente eficaz.

A continuación, se describen los ingredientes esenciales para la elaboración del fertilizante biol y su función dentro del proceso:

1. Estiércol fresco

Preferentemente de vaca, cuy, conejo, cerdo o gallina, el estiércol es el componente central del fertilizante biol, ya que aporta:

  • Una alta carga de microorganismos nativos (bacterias, hongos, actinomicetos) que son activadores naturales del proceso de fermentación.
  • Nutrientes clave como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre en forma orgánica.
  • Materia orgánica de fácil descomposición que alimenta la microbiota durante el proceso de transformación.

Es importante utilizar estiércol fresco, proveniente de animales sanos, y que no haya sido expuesto al sol ni contaminado con cal u otros desinfectantes, ya que estos pueden alterar o frenar la fermentación.

2. Melaza o panela disuelta

La melaza de caña, la panela rallada o en su defecto el azúcar rubia, constituyen la fuente de energía para los microorganismos presentes en el estiércol. Estos azúcares simples:

  • Estimulan la actividad fermentativa y la proliferación bacteriana.
  • Aceleran la descomposición de la materia orgánica.
  • Favorecen la formación de ácidos orgánicos, alcoholes y compuestos bioactivos.

La melaza debe diluirse previamente en agua antes de incorporarse al biodigestor para facilitar su mezcla y evitar grumos.

3. Agua no clorada

El medio líquido que posibilita la fermentación debe ser agua limpia, sin cloro ni otros desinfectantes, ya que estos eliminan las bacterias beneficiosas. Se recomienda:

  • Usar agua de lluvia, de manantial o reposada por al menos 24 horas si proviene de cañerías tratadas.
  • Mantener una proporción adecuada, generalmente de 8 a 10 partes de agua por cada parte de estiércol, para facilitar la actividad microbiana.

El agua cumple además una función física: disuelve los nutrientes y permite la circulación de gases y microorganismos durante el proceso de fermentación.

4. Restos vegetales picados

Los residuos de cosechas, hojas verdes, cáscaras de frutas, malezas blandas, leguminosas, entre otros, actúan como co-sustratos ricos en carbono, minerales secundarios y oligoelementos. Estos materiales:

  • Aumentan la diversidad de nutrientes disponibles en el producto final.
  • Mejoran la relación carbono/nitrógeno, fundamental para una fermentación equilibrada.
  • Enriquecen el contenido de ácidos húmicos, fúlvicos y ligninas degradadas, mejorando la calidad orgánica del biol.

Es ideal picar los materiales para facilitar su descomposición y evitar tapones o fermentaciones irregulares.

5. Suero de leche o levadura (opcional)

Estos agentes bioactivadores se incorporan para mejorar la eficiencia y velocidad de fermentación. Ambos aportan:

  • Microorganismos lácticos y levaduras que favorecen la acidificación del medio y la síntesis de vitaminas del grupo B.
  • Activación de rutas enzimáticas específicas para la degradación de proteínas y lípidos.

El suero de leche debe ser fresco, sin pasteurizar ni salado. En caso de usar levadura, se recomienda diluirla previamente con agua tibia y azúcar para su activación.

6. Aditivos minerales (opcional)

Según el enfoque técnico-productivo, se pueden añadir algunos insumos minerales para enriquecer el fertilizante biol. Entre los más comunes están:

  • Ceniza de madera: aporta potasio, calcio y micronutrientes.
  • Harina de rocas (fosforita, dolomita, basalto): mejora la disponibilidad de fósforo y elementos traza.
  • Carbonato de calcio o cal agrícola: regula el pH en fermentaciones inestables.
  • Silicio vegetal o arcillas: mejora la estabilidad coloidal del producto final.

Estos aditivos deben agregarse en pequeñas cantidades y de forma controlada, para evitar desequilibrios nutricionales o picos de pH que interfieran con la fermentación.

Cómo preparar fertilizante biol paso a paso

El proceso de elaboración del fertilizante biol es sencillo pero requiere rigurosidad técnica para asegurar una fermentación eficiente, sin contaminación y con alto valor agronómico. A continuación, se presenta el procedimiento profesional paso a paso, ideal para agricultores, técnicos agropecuarios y promotores rurales.

1. Construcción o selección del biodigestor

Para iniciar la preparación del fertilizante biol se necesita un recipiente hermético que permita la fermentación anaerobia (sin oxígeno) de los ingredientes. Este puede ser:

  • Un bidón plástico de 50 a 200 litros, con tapa hermética.
  • Un recipiente reciclado de agua o leche (asegurarse de que esté limpio).
  • Un biodigestor artesanal hecho con tambores plásticos, equipado con una manguera de desfogue para liberar los gases generados.

Importante: Si no se dispone de una válvula de escape, se debe colocar una manguera en la tapa conectada a una botella con agua para evitar explosiones por acumulación de gases. Esta válvula tipo “trampa de agua” permite salir al gas sin dejar entrar aire.

2. Preparación de los ingredientes

En una tina grande o recipiente abierto, mezclar los ingredientes en la siguiente proporción estándar:

  • 1 parte de estiércol fresco (vaca, cuy, gallina o conejo).
  • 1 parte de melaza o panela disuelta previamente en agua tibia.
  • 10 partes de agua limpia y no clorada (preferentemente reposada o de lluvia).
  • Un puñado de restos vegetales frescos (hojas verdes, cáscaras, pastos tiernos).

Si se desea acelerar el proceso, se puede agregar:

  • ½ taza de suero de leche sin sal o
  • ½ sobre de levadura activada con agua y azúcar.

La mezcla debe ser homogénea. No se deben incorporar materiales leñosos, cítricos, ni estiércol seco o contaminado.

3. Llenado y cierre del biodigestor

Una vez preparada la mezcla:

  • Verter la solución líquida dentro del biodigestor, dejando un 20% de espacio libre en la parte superior para la acumulación de gases.
  • Cerrar herméticamente el recipiente para evitar el ingreso de oxígeno, lo cual arruinaría el proceso de fermentación anaerobia.
  • Colocar la válvula o manguera de desfogue correctamente, verificando que funcione.

No abrir el recipiente innecesariamente, ya que cada entrada de aire puede alterar la microbiota activa.

4. Fermentación y control del proceso

El fertilizante biol debe fermentar durante un período de 30 a 60 días, dependiendo de:

  • La temperatura ambiente (mayor temperatura = fermentación más rápida).
  • La calidad del estiércol y el tipo de microorganismos presentes.
  • La adición o no de activadores como suero o levadura.

Durante este tiempo, se recomienda:

  • Liberar los gases acumulados cada 2 a 3 días, si no se cuenta con válvula automática.
  • Agitar ligeramente el biodigestor cada semana (si es posible) para evitar sedimentación.
  • No exponer el recipiente directamente al sol; mantenerlo a la sombra para evitar fermentaciones indeseadas o descomposición por calor excesivo.

El biol estará listo cuando:

  • La mezcla haya dejado de producir gas (no burbujea).
  • Su color sea marrón oscuro o ámbar.
  • Su olor sea dulce-fermentado, nunca putrefacto.
  • Su textura sea líquida homogénea, sin exceso de sólidos.

5. Filtrado y almacenamiento

Una vez finalizada la fermentación:

  • Filtrar el fertilizante biol utilizando una malla fina, tela, colador de cocina o saco de yute limpio para eliminar residuos sólidos.
  • Almacenar el líquido en botellas oscuras, bidones o envases bien cerrados, lejos del calor y de la luz solar directa.
  • Evitar recipientes metálicos, ya que el biol es ligeramente ácido y puede reaccionar con el metal.

El biol correctamente almacenado puede conservarse entre 3 y 6 meses, siempre que esté protegido del oxígeno y de contaminantes externos.

Formas de aplicación del fertilizante biol

El fertilizante biol es un producto versátil que puede aplicarse tanto por vía foliar como al suelo, dependiendo del objetivo agronómico, el tipo de cultivo y el estado fenológico de la planta. Su uso regular, en las dosis adecuadas y con la técnica correcta, puede marcar una gran diferencia en el vigor, la productividad y la sanidad del cultivo.

A continuación, se describen las formas más efectivas de aplicar fertilizante biol, con sus respectivos beneficios y recomendaciones técnicas:

1. Aplicación foliar

Consiste en pulverizar el fertilizante biol directamente sobre las hojas de las plantas, permitiendo una absorción rápida de nutrientes y compuestos bioactivos a través de los estomas y la cutícula foliar.

Dosis recomendada:

  • Diluir 1 litro de biol en 10 a 20 litros de agua (relación 1:10 a 1:20).
  • Usar mochilas pulverizadoras limpias o bombas de espalda con boquillas finas.
  • Aplicar en las primeras horas de la mañana o al atardecer, evitando las horas de mayor insolación para reducir el riesgo de quemaduras o evaporación rápida.

Frecuencia:

  • Cada 7 a 15 días, dependiendo del cultivo y su estado de desarrollo.

Beneficios:

  • Aporte inmediato de nutrientes como nitrógeno, calcio, potasio y micronutrientes.
  • Estimulación del crecimiento foliar y radicular gracias a las fitohormonas.
  • Reducción del estrés abiótico (calor, sequía, heladas) y biológico (plagas, enfermedades).
  • Mejora la fotosíntesis y aumenta la producción de flores y frutos.

Importante: Siempre realizar una prueba en un pequeño sector antes de aplicar a gran escala, especialmente en cultivos sensibles como tomate, pimiento o plantas de flor.

2. Aplicación al suelo

Se refiere a la aplicación directa o diluida del fertilizante biol en la zona radicular de la planta, con el objetivo de enriquecer el suelo, reactivar la microbiología y mejorar la fertilidad a mediano y largo plazo.

Modos de aplicación:

  • En surcos o camellones: se aplica antes de la siembra o trasplante.
  • Al pie de planta: en frutales, hortalizas y ornamentales, se aplica alrededor del tallo sin tocar directamente la base.
  • Por fertirriego: incorporado en sistemas de riego por goteo o aspersión (con previo filtrado fino).
  • En composteras o abonos orgánicos sólidos: como inoculante para acelerar la descomposición.

Dosis estándar:

  • De 1 a 2 litros de biol puro por planta adulta o 100 a 200 litros por hectárea, diluidos según tipo de suelo y cultivo.

Beneficios:

  • Estimula la proliferación de bacterias y hongos benéficos del suelo.
  • Libera nutrientes bloqueados y mejora la estructura del suelo.
  • Reduce la incidencia de enfermedades radiculares como fusariosis y nematodos.
  • Favorece la retención de humedad y la actividad de lombrices.

Recomendación: En suelos muy erosionados o con historial de uso intensivo de agroquímicos, se recomienda aplicar biol con mayor frecuencia durante el primer año para regenerar la microbiota.

3. Aplicación en almácigos y semilleros

El uso del fertilizante biol en etapas tempranas debe hacerse con mucho cuidado, ya que las plántulas son sensibles a soluciones concentradas. Se utiliza principalmente para:

  • Mejorar la germinación.
  • Fortalecer el sistema radicular.
  • Prevenir enfermedades fúngicas como damping-off.

Dosis recomendada:

  • Diluir 1 parte de biol en 30 a 40 partes de agua (relación 1:30 a 1:40).
  • Aplicar con regadera o aspersor fino cada 7 a 10 días.

Importante: Asegurarse de que el biol esté bien fermentado, filtrado y libre de residuos sólidos que puedan obstruir los equipos de aplicación o afectar la textura del sustrato.

Dosis recomendadas según el cultivo

Una correcta dosificación del fertilizante biol es clave para maximizar sus beneficios sin generar excesos que puedan afectar la planta o saturar el suelo. Las dosis varían según el tipo de cultivo, el estado fenológico, el sistema de aplicación (foliar o al suelo) y las condiciones climáticas.

A continuación, se detallan las dosis recomendadas por tipo de cultivo, con criterios técnicos para orientar una aplicación eficiente y segura.

1. Hortalizas (lechuga, acelga, tomate, zanahoria, brócoli)

Las hortalizas, por su ciclo corto y alta demanda de nutrientes, responden muy bien al uso de fertilizante biol foliar y radicular, especialmente en fases iniciales y durante el desarrollo vegetativo.

Dosis sugerida:

  • 1 litro de biol diluido en 15 litros de agua (relación 1:15).
  • Aplicar cada 10 a 12 días desde los primeros 15 días después del trasplante.
  • Alternar aplicaciones foliares y al suelo para estimular tanto la parte aérea como el sistema radicular.

Recomendación: Evitar aplicaciones durante floración en solanáceas (como tomate o ají) si el biol está muy concentrado, ya que puede alterar el amarre de frutos.

2. Frutales (palto, manzano, cítricos, duraznero, mango)

Los frutales perennes requieren nutrición constante durante todo su ciclo vegetativo, y el fertilizante biol aplicado al suelo permite mantener la actividad biológica y la disponibilidad de nutrientes en la rizósfera.

Dosis sugerida:

  • 2 litros de biol por planta adulta, diluido o puro, dependiendo del estado del suelo.
  • Aplicar una vez al mes, especialmente en los periodos de brotación, floración y cuajado de frutos.
  • En árboles jóvenes (menos de 3 años), reducir la dosis a 1 litro por planta.

Recomendación: Realizar una ligera incorporación del biol al suelo mediante riego o cobertura vegetal para evitar la evaporación de compuestos activos.

3. Cereales y leguminosas (maíz, quinua, trigo, arveja, haba)

En cultivos extensivos, el fertilizante biol se aplica generalmente por vía foliar o mediante fertirriego, con el fin de estimular la emergencia, el macollamiento, la floración y el llenado de grano.

Dosis sugerida:

  • Entre 100 y 200 litros por hectárea, divididos en 2 a 3 aplicaciones sucesivas según el ciclo del cultivo.
  • Primera aplicación: al inicio del desarrollo vegetativo (20–30 días después de siembra).
  • Segunda aplicación: en prefloración o antes del inicio del llenado de grano.
  • Tercera aplicación (opcional): al inicio del maduramiento si se desea estimular peso seco del grano.

Recomendación: Utilizar biol bien filtrado si se aplica por aspersión o equipos mecanizados, para evitar obstrucciones.

4. Café y cacao (cultivos perennes tropicales)

Estos cultivos de alto valor responden positivamente al uso de fertilizante biol aplicado al suelo, especialmente en climas tropicales húmedos donde la actividad microbiológica es intensa.

Dosis sugerida:

  • 1,5 litros de biol por planta adulta, aplicados al suelo en forma diluida (1:5 o 1:10).
  • Repetir la aplicación al menos 3 veces por campaña: al inicio de la brotación, en plena floración y al inicio del llenado de fruto.

Recomendación: Complementar el uso de biol con cobertura vegetal o abonos verdes entre surcos para potenciar su efecto regenerador del suelo.

Comparación: fertilizante biol vs fertilizantes químicos

CaracterísticaFertilizante BiolFertilizante Químico
FuenteOrgánica, naturalSintética, industrial
CostoBajo, elaborado en fincaAlto, requiere compra externa
Impacto ambientalBajo, mejora el sueloAlto, puede contaminar suelos y aguas
Efecto en el sueloRegenera, activa microorganismosPuede acidificar y compactar
Residuo en alimentosNingunoPuede dejar trazas
Efectividad a largo plazoAlta, sostenibleDepende de dosis y frecuencia

Errores comunes al usar fertilizante biol

  • Usar agua clorada, que mata los microorganismos beneficiosos.
  • No fermentar correctamente, lo que genera malos olores y bajo contenido nutricional.
  • Aplicar sin diluir en cultivos sensibles.
  • Almacenar en envases abiertos o expuestos a la luz solar.
  • Usar estiércol viejo o contaminado.

Fertilizante biol en la agricultura sostenible

El uso del fertilizante biol es clave en sistemas de agricultura orgánica, familiar y agroecológica. Permite cerrar ciclos de nutrientes dentro de la finca, reducir costos, mejorar la salud del suelo y obtener productos sanos sin contaminar el ambiente.

Organizaciones de productores, ONGs, programas de desarrollo rural e instituciones como el INIA o la FAO promueven el uso del biol como parte de las estrategias de transición agroecológica y soberanía alimentaria.

Preguntas frecuentes sobre el fertilizante biol

1. ¿Qué es el fertilizante biol y para qué sirve?

El fertilizante biol es un abono orgánico líquido obtenido por fermentación anaerobia de estiércol, restos vegetales, agua y melaza. Sirve como fuente de nutrientes, bioestimulante y regenerador del suelo, ideal para cultivos orgánicos, hortalizas, frutales y cereales.

2. ¿Cómo se hace el fertilizante biol casero paso a paso?

Para elaborar fertilizante biol casero necesitas mezclar estiércol fresco, melaza o panela, agua sin cloro, restos vegetales y, opcionalmente, suero o levadura. Se fermenta en un recipiente cerrado por 30 a 60 días. El resultado es un abono líquido rico en nutrientes y microorganismos beneficiosos.

3. ¿Cada cuánto tiempo se aplica el fertilizante biol?

La frecuencia depende del tipo de cultivo y la forma de aplicación. Generalmente, se aplica cada 7 a 15 días de forma foliar, o una vez al mes al suelo en frutales. En almácigos se recomienda cada 10 días con diluciones suaves.

4. ¿Qué proporción de biol se usa para regar plantas

La proporción estándar es de 1 litro de biol por cada 10 a 20 litros de agua para uso foliar. En riego al suelo puede aplicarse puro o diluido 1:5, dependiendo del cultivo. En plántulas o almácigos se recomienda una dilución 1:30.

5. ¿Cuánto tiempo se debe fermentar el biol?

El fertilizante biol debe fermentar entre 30 y 60 días. El tiempo varía según la temperatura ambiental y los ingredientes. Estará listo cuando deje de producir gas, tenga olor fermentado dulce y color marrón oscuro.

6. ¿Cuánto dura el fertilizante biol una vez preparado?

Si se almacena en envases herméticos, oscuros y lejos del calor, el fertilizante biol puede conservarse hasta 6 meses. Debe mantenerse sin contacto con el aire para evitar oxidación y pérdida de microorganismos activos.

7. ¿Qué tipo de estiércol se utiliza para preparar fertilizante biol?

Se puede usar estiércol fresco de vaca, cuy, conejo, gallina o cabra. Lo importante es que sea reciente, sin restos de cal, antibióticos ni químicos, ya que estos afectan la fermentación y la calidad del producto final.

8. ¿Qué cultivos se benefician más del uso de fertilizante biol?

El biol es útil en todo tipo de cultivos, pero es especialmente efectivo en hortalizas, frutales, café, cacao, cereales y cultivos agroecológicos, donde se busca fortalecer la microbiota del suelo y reducir agroquímicos.

9. ¿Se puede combinar el fertilizante biol con otros abonos?

Sí, el fertilizante biol puede complementarse con compost, humus de lombriz o bocashi. También puede usarse en rotación con fertilizantes líquidos fermentados como té de compost o microorganismos eficientes (EM), respetando los tiempos y el pH.

10. ¿El fertilizante biol reemplaza completamente a los fertilizantes químicos?

En sistemas agroecológicos u orgánicos bien diseñados, el biol puede reemplazar total o parcialmente los fertilizantes químicos. Su uso regular mejora la fertilidad natural del suelo, reduce costos y evita residuos tóxicos en los cultivos.

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