La sal, ese condimento cotidiano que usamos en nuestras comidas, tiene una historia de transformación tan fascinante como fundamental. Su obtención no solo ha sido clave para la alimentación humana, sino también para el desarrollo de civilizaciones enteras. Pero ¿alguna vez te has preguntado cómo es la elaboración de la sal que llega a tu mesa?
En este artículo te explicamos paso a paso el proceso de elaboración de la sal, desde su extracción natural hasta su presentación comercial. Existen distintos tipos de sal, pero nos enfocaremos principalmente en los métodos más comunes: evaporación solar y extracción minera.
Tipos de sal según su origen
Antes de abordar el proceso de elaboración de la sal, es fundamental conocer los distintos tipos de sal que existen según su origen natural. Aunque todas comparten el mismo componente principal —el cloruro de sodio (NaCl)—, su procedencia determina el método de obtención, su pureza, el contenido mineral y sus aplicaciones.
1. Sal marina
La sal marina se obtiene a partir del agua de mar, que se canaliza hacia estanques poco profundos conocidos como salinas. Allí, mediante evaporación solar, el agua se va secando lentamente gracias a la acción del sol y del viento, permitiendo que los cristales de sal precipiten en el fondo. Este método, uno de los más antiguos y sostenibles, permite una producción de sal con bajo impacto ambiental.
La sal marina puede conservar trazas de otros minerales como magnesio, calcio o potasio, lo que le da un sabor más complejo y la hace especialmente valorada en la gastronomía. Además, dependiendo del punto de cosecha, se puede obtener la delicada flor de sal, considerada una sal gourmet por excelencia.
2. Sal de manantial o salmuera
También conocida como sal de salmuera, este tipo de sal proviene de aguas subterráneas naturalmente ricas en sal. Estas aguas saladas emergen a la superficie a través de manantiales o se extraen mediante pozos, y posteriormente son sometidas a procesos de evaporación que pueden ser solares o industriales.
El proceso de elaboración de la sal en este caso es similar al de la sal marina, pero se realiza en zonas alejadas del mar, aprovechando yacimientos salinos subterráneos. En algunos países, la salmuera se trata en evaporadores al vacío para una producción de sal más controlada y eficiente, destinada tanto al consumo humano como a usos industriales.
3. Sal gema o sal de roca
La sal gema, también llamada sal de roca, se forma por la cristalización de antiguos mares que quedaron atrapados en el subsuelo hace millones de años. Este tipo de sal se extrae directamente de minas subterráneas, en forma sólida, a través de métodos tradicionales de perforación, voladura controlada y trituración.
La producción de sal gema es una actividad minera que requiere equipos especializados para garantizar la seguridad en la extracción. Una vez en la superficie, la sal es triturada, clasificada y, si es necesario, purificada para eliminar impurezas. En algunos casos, se utiliza el método de inyección de agua a presión para disolver la sal y extraerla como salmuera, la cual se evaporará posteriormente.
La sal gema es muy apreciada por su alta pureza y, en ocasiones, por su contenido mineral natural. Un ejemplo famoso es la sal rosa del Himalaya, conocida por su color característico y su origen en depósitos de sal fosilizada.
Estas tres fuentes naturales —sal marina, sal de manantial y sal gema— representan las principales vías de acceso a este recurso esencial. Cada una influye directamente en el proceso de elaboración de la sal, determinando no solo el método de extracción, sino también su sabor, textura, aplicaciones y valor nutricional.
1. Producción de sal por evaporación solar
La producción de sal mediante evaporación solar es uno de los métodos más antiguos, naturales y sostenibles conocidos por la humanidad. Utilizado desde la antigüedad por civilizaciones costeras, este proceso aprovecha la energía del sol y el viento para extraer sal marina a partir del agua de mar o de salmueras naturales. Se aplica principalmente en regiones cálidas y secas, donde las condiciones climáticas permiten una evaporación eficiente y constante.

a. Captación del agua
El primer paso del proceso de elaboración de la sal consiste en canalizar el agua salada hacia un sistema de estanques poco profundos llamados salinas. Estas estructuras, construidas en áreas planas, se dividen en varias celdas o secciones denominadas cristalizadores, por donde el agua fluye lentamente para permitir su concentración progresiva.
La calidad del agua captada y la pureza inicial de la salmuera influirán en la eficiencia del proceso y en la calidad final del producto.
b. Evaporación y concentración
Una vez en las salinas, el agua se somete a la acción combinada del sol y el viento, que provocan una evaporación gradual. A medida que el volumen de agua disminuye, la concentración de cloruro de sodio (NaCl) aumenta hasta alcanzar el punto de saturación, momento en el que comienzan a formarse los cristales de sal.
Durante esta fase también precipitan otras sales y minerales, como el yeso (sulfato de calcio) o el carbonato de calcio, que deben ser separados cuidadosamente para evitar impurezas en la sal final.
Este proceso puede durar varios días o semanas, dependiendo de las condiciones climáticas y del grado de salinidad inicial del agua.
c. Cosecha o recolección
Una vez que los cristales de sal marina alcanzan el tamaño adecuado, se procede a su recolección, que puede hacerse de forma manual —con herramientas tradicionales como rastrillos o palas— o mediante maquinaria adaptada.
Los cristales húmedos se amontonan en superficies elevadas o sobre plataformas especiales, donde son escurridos y secados naturalmente al aire libre. Este paso es fundamental para reducir el contenido de humedad antes del procesamiento final.
d. Lavado y secado final
La sal cruda obtenida pasa por un proceso de lavado con agua limpia o ligeramente salina para eliminar impurezas superficiales, restos de barro, partículas orgánicas y otras sales no deseadas.
Luego se somete a un secado final, que puede ser natural o mediante equipos mecánicos, según el nivel de producción y la climatología local. El objetivo es alcanzar una humedad residual mínima que garantice la buena conservación del producto.
e. Clasificación y envasado
Una vez seca, la sal se tamiza para separar los granos según su tamaño. Se puede clasificar en:
- Sal fina: utilizada en la cocina doméstica y en procesos industriales.
- Sal gruesa: ideal para carnes, encurtidos y procesos artesanales.
- Sal industrial: usada en química, deshielo, curtido, etc.
- Sal gourmet: como la flor de sal, que se comercializa en formatos premium.
El producto final es envasado y etiquetado, listo para su comercialización nacional o internacional, dependiendo de los estándares de calidad y normativas de exportación.
La evaporación solar representa el método más ecológico y de menor huella ambiental dentro del proceso de elaboración de la sal. Su bajo consumo energético, uso de recursos naturales y preservación de técnicas tradicionales lo hacen especialmente atractivo para proyectos de salinas sostenibles, turismo rural o producción gourmet.
2. Producción de sal por minería
La producción de sal por minería se basa en la extracción de sal gema, también conocida como sal de roca, directamente de yacimientos subterráneos. Estos depósitos geológicos se formaron hace millones de años, cuando antiguos mares se evaporaron y dejaron grandes acumulaciones de cloruro de sodio (NaCl) solidificado.
Este método es ampliamente utilizado en zonas alejadas del mar, donde no es viable la evaporación solar. La sal de mina presenta una alta pureza y es empleada tanto en la industria alimentaria como en aplicaciones químicas, farmacéuticas y de infraestructura. Además estos productos estan normados.

a. Perforación y voladura
El proceso comienza con un estudio geológico para localizar las vetas de sal. Una vez definido el yacimiento, se realiza la perforación del subsuelo mediante maquinaria pesada hasta alcanzar las capas salinas.
Luego se llevan a cabo voladuras controladas (pequeñas explosiones) con el fin de fragmentar la roca de sal y facilitar su extracción. Este paso debe ejecutarse con estrictas medidas de seguridad para preservar la integridad del yacimiento y proteger al personal.
b. Extracción y trituración
Tras la voladura, los bloques de sal gema se recogen manual o mecánicamente y se transportan a la superficie utilizando sistemas de cintas transportadoras, vagones o ascensores de carga.
Una vez fuera de la mina, la sal pasa por un proceso de trituración primaria, donde se reduce el tamaño de los bloques. Luego se somete a una molienda secundaria para obtener el grano deseado, ya sea fino, medio o grueso, según el uso previsto.
c. Purificación y secado
En función de su uso final, la sal triturada puede requerir un proceso de purificación adicional. Este paso tiene como objetivo eliminar impurezas como arcilla, arena, yeso o compuestos metálicos presentes en la roca.
A continuación, la sal se somete a un secado controlado, que puede realizarse en secadores rotatorios, túneles de aire caliente o cámaras deshidratadoras. Este paso es crucial para alcanzar una humedad adecuada que garantice la estabilidad del producto envasado.
d. Acondicionamiento
Una vez limpia y seca, la sal pasa por una etapa de acondicionamiento nutricional, donde se pueden añadir microelementos como:
- Yodo, para prevenir enfermedades por deficiencia como el bocio.
- Flúor, en algunos países, para fortalecer dientes y huesos.
- Antiaglomerantes, que evitan que la sal se apelmace por la humedad.
Finalmente, se procede al tamizado, envasado y etiquetado del producto en distintos formatos: bolsas, sacos, envases domésticos o cargas a granel, según el mercado al que se destine.
La extracción minera de sal es una técnica industrial de alto rendimiento que permite obtener grandes volúmenes de sal con niveles de pureza superiores al 98 %. Este método forma parte esencial del proceso de elaboración de la sal en países con importantes yacimientos salinos continentales, como Alemania, Polonia, India, China y Estados Unidos.
Además de su uso alimentario, la sal de roca obtenida por minería es fundamental en aplicaciones como:
- Deshielo de carreteras.
- Producción de productos químicos (cloro, soda cáustica).
- Aditivos para piensos en ganadería.
- Fabricación de plásticos, detergentes y papel.
3. Producción por inyección de agua (solución)
La producción de sal por inyección de agua, también conocida como extracción por solución, es un método industrial que combina principios de la minería con técnicas de evaporación controlada. Este proceso se utiliza principalmente en zonas donde existen yacimientos profundos de sal gema, pero no resulta viable extraerla en forma sólida.
Este método es ideal para la producción de grandes volúmenes de sal industrial o sal refinada, especialmente en la industria alimentaria, química, farmacéutica y de deshielo.
a. Inyección de agua en el subsuelo
El proceso comienza con la perforación de pozos profundos hasta alcanzar las capas subterráneas de sal. A través de tuberías especializadas, se inyecta agua dulce a presión, la cual disuelve la roca salina y forma una salmuera concentrada en el subsuelo.
Este sistema permite extraer el cloruro de sodio sin necesidad de fragmentar ni manipular físicamente la sal gema, lo que representa una ventaja operativa en ciertos entornos geológicos.
b. Extracción de la salmuera
Una vez que el agua ha disuelto la sal, la salmuera resultante (una solución de agua saturada con NaCl) se bombea a la superficie mediante otro conducto paralelo. La concentración de la salmuera puede ser ajustada controlando el tiempo de disolución y la temperatura.
Este proceso se repite en ciclos, generando una corriente constante de salmuera lista para su procesamiento.
c. Evaporación artificial o solar
La salmuera extraída se somete a una etapa de evaporación para recuperar los cristales de sal. Dependiendo de la escala de producción y la ubicación geográfica, esta evaporación puede realizarse de dos formas:
- Evaporación solar: en grandes estanques si el clima lo permite (como en el método tradicional).
- Evaporación al vacío: mediante el uso de torres de vacío o evaporadores industriales, que calientan la salmuera a temperaturas controladas, permitiendo la cristalización de la sal con alta eficiencia energética.
La evaporación al vacío es especialmente útil en regiones frías o en plantas industriales que requieren procesos continuos y automatizados.
d. Recolección, secado y purificación
Los cristales formados se recogen mediante sistemas mecánicos, luego se secan y purifican para eliminar residuos o sales secundarias. Al igual que en otros métodos, se puede aplicar iodación o acondicionamiento mineral antes del envasado.
Este método de producción de sal es uno de los más utilizados a escala industrial debido a su eficiencia, continuidad operativa y control de calidad. Permite obtener sal de alta pureza con menores costos logísticos en comparación con la minería convencional o la evaporación solar en zonas no costeras.
Además, la extracción por solución ofrece ventajas como:
- Reducción del impacto ambiental en superficie.
- Automatización del proceso.
- Mayor rendimiento en zonas con vetas profundas.
- Producción constante, sin depender del clima.
Con esta técnica, el proceso de elaboración de la sal se adapta a las necesidades modernas de abastecimiento industrial, manteniendo estándares técnicos y sanitarios exigentes para distintos mercados.
¿Qué factores afectan la calidad de la sal?
En el proceso de elaboración de la sal, la calidad del producto final es el resultado de múltiples variables que intervienen desde la extracción hasta el envasado. Estos factores determinan si la sal es apta para el consumo humano o si debe destinarse a usos industriales como la industria química, textil, agrícola o el tratamiento de aguas.
A continuación, se detallan los principales elementos que influyen en la calidad de la sal:
1. Pureza del agua utilizada
La pureza del agua de origen (ya sea agua de mar, salmuera subterránea o agua inyectada en minas) es un factor crítico. Si el agua contiene impurezas, metales pesados o compuestos orgánicos no deseados, estas pueden terminar contaminando la sal final o dificultar el proceso de purificación.
Un agua limpia y con baja carga orgánica favorece una producción de sal más eficiente, económica y segura.
2. Condiciones climáticas
En los procesos por evaporación solar, el clima juega un rol fundamental. Factores como:
- Radiación solar intensa,
- Bajas precipitaciones,
- Buena circulación del viento,
- Temperaturas altas y constantes,
aceleran la evaporación y favorecen la formación de cristales de sal con mayor pureza y menor humedad residual.
Por el contrario, climas húmedos o lluviosos pueden diluir la salmuera, ralentizar la cristalización o generar contaminación microbiológica.
3. Composición mineral
Durante la cristalización, no solo precipita el cloruro de sodio. También pueden formarse otros compuestos como sulfato de calcio (yeso), magnesio, potasio o carbonatos, dependiendo de la composición del agua o del yacimiento.
Una presencia excesiva de minerales secundarios puede afectar el sabor, la textura y la estabilidad de la sal, por lo que su control es clave en la producción de sal de alta calidad.
En algunos casos, estos minerales pueden ser beneficiosos (como en sales gourmet), pero en otros deben ser eliminados.
4. Método de secado y almacenamiento
El método y condiciones de secado influyen directamente en la humedad final de la sal. Un secado inadecuado puede generar apelmazamiento, proliferación de hongos o pérdida de fluidez.
Asimismo, el almacenamiento en ambientes húmedos, contaminados o mal ventilados puede degradar la calidad del producto antes de su distribución. Se recomienda el uso de ambientes secos, limpios y con materiales de construcción neutros (no metálicos).
5. Higiene y manipulación durante el proceso
La higiene industrial es clave en todas las etapas: desde la cosecha o extracción, hasta el envasado. Contaminaciones cruzadas, residuos orgánicos, contacto con tierra, animales o herramientas sucias pueden afectar la sal final, especialmente si está destinada al consumo humano.
La implementación de buenas prácticas de manufactura (BPM) y sistemas de inocuidad como HACCP es esencial en plantas que elaboran sal comestible.
Tipos de sal más conocidos y sus características
En el mercado actual existe una gran diversidad de tipos de sal, cada una con propiedades físicas, minerales y usos culinarios particulares. Aunque todas comparten un alto contenido de cloruro de sodio (NaCl), varían en su origen, proceso de elaboración, grado de refinamiento y perfil mineral.
A continuación, te presentamos las variedades de sal más conocidas y utilizadas en el mundo:
1. Sal de mesa
La sal de mesa es la variedad más común y consumida a nivel global. Se trata de una sal refinada que ha sido purificada industrialmente para eliminar impurezas y minerales secundarios.
Se le suele añadir:
- Yodo, como medida preventiva contra el bocio y otras enfermedades por deficiencia.
- Antiaglomerantes, que evitan que la sal se apelmace por la humedad.
Su textura es fina y homogénea, ideal para el uso diario en la cocina y en la industria alimentaria.
2. Sal marina sin refinar
Proveniente del proceso de evaporación solar del agua de mar, esta sal no ha sido sometida a refinamiento químico, por lo que conserva una mayor cantidad de minerales naturales como magnesio, potasio y calcio.
Su textura puede ser más húmeda y sus cristales irregulares. Es muy apreciada en la cocina saludable y en dietas que priorizan productos poco procesados. Además, se emplea frecuentemente en tratamientos de belleza y terapias naturales.
3. Flor de sal
La flor de sal es una variedad delicada y premium que se forma como una fina película en la superficie de las salinas, especialmente en días cálidos y con poco viento.
Se recolecta manualmente y con mucho cuidado, lo que encarece su producción. Su textura es ligera y crujiente, con un sabor más complejo gracias a la presencia de trazas minerales.
Debido a su costo y características, no se utiliza para cocinar, sino para terminar platos gourmet, aportando sabor y textura final.
4. Sal rosa del Himalaya
Esta sal se extrae de antiguos yacimientos salinos ubicados en las minas de Khewra, en Pakistán, al pie de la cordillera del Himalaya.

Su color característico se debe a su contenido en óxidos de hierro y otros minerales como calcio, magnesio y potasio.
La sal rosa del Himalaya se utiliza tanto en cocina como en terapias alternativas, lámparas de sal, productos cosméticos y decoración.
Es considerada por muchos como una sal más “natural”, aunque nutricionalmente su valor no difiere mucho de otras sales.
5. Sal negra (Kala Namak)
Originaria del subcontinente indio, la sal negra o Kala Namak es un tipo de sal volcánica con alto contenido en compuestos de azufre.

Su color puede ir desde el violeta oscuro hasta el rosado, y su aroma sulfuroso intenso recuerda al de los huevos cocidos.
Se utiliza en la cocina india, vegana y ayurvédica, especialmente en chutneys, ensaladas, frutas y platos típicos como el chaat.
Aunque su sabor no es del agrado de todos, es muy valorada por su uso medicinal y digestivo en tradiciones orientales.
Cada uno de estos tipos de sal tiene un uso específico, y su elección depende del propósito culinario, nutricional o terapéutico. La diversidad de sales que encontramos hoy en día refleja no solo distintas técnicas de producción de sal, sino también culturas gastronómicas que han sabido conservar sus tradiciones.
Usos de la sal más allá de la cocina
Aunque el uso culinario es el más conocido, la sal cumple funciones fundamentales en múltiples industrias. Gracias a su versatilidad, bajo costo y disponibilidad global, este mineral es protagonista en diversos procesos productivos, sanitarios y tecnológicos.
A continuación, exploramos los principales usos de la sal más allá de la cocina, destacando su valor en distintos sectores:
1. Industria alimentaria
Más allá de realzar sabores, la sal desempeña un papel crucial como conservante natural. Desde tiempos antiguos, ha sido utilizada para:
- Curado de carnes (jamones, embutidos).
- Conservación de pescados (como el bacalao salado).
- Producción de encurtidos (aceitunas, pepinillos, chucrut).
- Elaboración de quesos y panificados.
La sal industrial alimentaria también interviene en la fabricación de productos procesados, como salsas, caldos, galletas y snacks.
2. Deshielo de carreteras
En regiones frías o con fuertes nevadas, la sal se utiliza para derretir el hielo acumulado en carreteras, aceras y pistas de aeropuerto. Su aplicación reduce el punto de congelación del agua, facilitando el tránsito y disminuyendo accidentes.
La sal empleada para este fin, conocida como sal de deshielo, suele ser de tipo grueso o en escamas, y puede combinarse con otros compuestos como cloruro de calcio para mejorar su eficacia.
3. Industria química
La sal común (NaCl) es una materia prima esencial en la industria química, donde se emplea en procesos de:
- Electrólisis para obtener cloro y sosa cáustica (hidróxido de sodio).
- Producción de ácido clorhídrico, plásticos como PVC, detergentes y colorantes.
- Tratamiento de aguas y fabricación de productos para limpieza industrial.
Gracias a su composición simple y estable, la sal es insumo clave para reacciones químicas a gran escala.
4. Agricultura y ganadería
En el ámbito agropecuario, la sal tiene aplicaciones tanto nutricionales como sanitarias:
- Se incorpora a los bloques minerales para ganado, aportando sodio y otros oligoelementos esenciales para el desarrollo y la producción animal.
- Se emplea para conservar forrajes y piensos, inhibiendo el desarrollo microbiano.
- También se utiliza en el control de plagas o en prácticas tradicionales como la preparación de suelos salinos en ciertas regiones.
Su uso debe ser dosificado, ya que un exceso de sal puede afectar la salud animal o degradar los suelos.
5. Cosmética y bienestar
En los últimos años, los productos derivados de la sal han cobrado protagonismo en la industria de la cosmética natural y el cuidado personal:
- Sales de baño y terapias minerales, con efectos relajantes, desintoxicantes y remineralizantes.
- Exfoliantes corporales, que ayudan a remover células muertas y estimular la circulación.
- Tratamientos de inhalación salina para mejorar afecciones respiratorias (haloterapia).
La sal del Himalaya, la sal marina sin refinar y la flor de sal son utilizadas por sus minerales naturales y propiedades terapéuticas.
Estos múltiples usos industriales de la sal demuestran que estamos ante un recurso multifacético, esencial no solo para la alimentación, sino para el funcionamiento de sectores clave en la economía y la salud pública.
